ARES


Hera huyó del Olimpo ante la envidia del nacimiento de la diosa de la sabiduría, Atenea, y se adentró en un templo consagrado a Cloris, diosa de las flores y de los jardines. Allí esta diosa aconsejó a Hera que cogiese una flor que se hallaba en los campos de Oleno. Hera, fue hacia aquellos campos, y vio la flor que le había indicado Cloris, era la flor más bonita que había visto jamás; que en realidad era Zeus en forma de flor. Al cogerla en su regazo, nació, el dios de la guerra.

Ares, era uno de los 12 dioses del Olimpo y, al contrario que la dotada e inteligente Atenea, que también dirigía los asuntos de la guerra, se trataba de un dios sin modales, violento y agresivo, sin ningún aspecto positivo para la humanidad.

También tenía muchos otros atributos: personificaba la valentía, la fuerza incansable, rey de la virilidad masculina, protector del olimpo y de los ejércitos, líder de los rebeldes, de los hombres justos, y ayudante de los débiles. En la guerra representa la brutalidad, la violencia, y horrores de las batallas.

Como dios de la virilidad masculina, a lo largo de la mitología se han contabilizado una treintena de amantes mujeres (pero nunca una relación seria), con una descendencia de alrededor de 60 hijos, siendo Afrodita su amante preferida, su sanadora y aliada de guerra.

Afrodita, Ares y sus hijos Deimos y Fobos

MARTE

Esta deidad surge en la mitología romana como hijo de la diosa Juno y de Júpiter, marido de Bellona, amante de Venus. Por otro lado, su creación mitológica también proviene como un reflejo de la herencia griega del dios Ares. Aunque dicen que este primero supera a su espejo al ser considerado una deidad “puramente itálica”, o lo que es igual, que su creación fue una de las más originales hecha por los romanos. Los romanos pensaban en Marte como el padre de Rómulo y también como una de las tres divinidades principales que formaba una trinidad con Júpiter y Querino.

El culto a esta deidad dio lugar a que el cuarto planeta del sistema solar fuese nombrado en su honor. Así mismo, continúo siendo considerado importante en uno u otro aspecto de la vida cotidiana, tanto en tiempos antiguos como en los actuales. Un ejemplo es el calendario. De esta deidad deriva el nombre del tercer mes del año, Marzo, y el segundo día de la semana, Martes.

El primer templo consagrado a este dios fue creado durante la época de Augusto. Era un altar de sacrificio, pero su ubicación tenía un especial significado. Estaba ubicado a fuera del Pomerium, considerado el corazón sagrado de la ciudad. El motivo es que así se podía mantener la guerra a una distancia prudencial y a su vez, no estar desprevenidos por si se llegase a dar un encuentro con algún otro pueblo.

Marte también contaba con más templos para su alabanza y con varios días festivos en su honor.

Marte de Velázquez

Bibliografía:

https://diosesromanos.net/marte-2/

https://lamitologiagriega.fandom.com/es/wiki/Ares

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