Narciso

Ovidio cuenta que un día la ninfa Eco se enamoró de Narciso debido a su belleza. Al tratar de hablar con él, descubrió que tan solo era capaz de repetir la última palabra que salía por la boca del joven. Narciso, irritado, cuando Eco se dejó ver y fue hacia él, la despreció sin compasión. Entonces Eco se retiró a un lugar escondido del bosque donde, entre lamentos, poco a poco fue dejando de comer hasta que tan solo quedó de su cuerpo su voz amarga, repitiendo la última palabra de lo que se oía en el bosque. Por otra parte, Némesis escuchó las súplicas de las ninfas y doncellas para que Narciso sintiese lo mismo que ellas con sus ofensas. Así, hizo que el joven se enamorase de su propio rostro reflejado en una fuente a la que acudió tras una cacería. Al ver que no podía alcanzar la imagen pues cada vez que trataba de tocarla desaparecía, permaneció durante mucho tiempo inmóvil contemplándola. Así fue hasta que Narciso murió y en su lugar apareció una flor blanca y morada, a la que se le dio su nombre.

Presentación de los personajes:

-Eco: era una ninfa de los bosques a la que se atribuye en forma de leyendas el origen del eco. Tenía el afán de hablar porque amaba su voz y siempre trataba de tener la última palabra. En la mitología griega, era la ninfa preferida de Hera. Un día, a pesar de que Eco trató de entretenerle, descubrió a su esposo Zeus con las demás ninfas. Por lo tanto, Hera la castigó otorgándole la voz únicamente para decir la última palabra.
-Narciso: era un joven muy hermoso que no valoraba el amor que muchas ninfas y doncellas sentían por él. Según la versión de Ovidio en la Metamorfosis, era hijo del dios del Cefiso y de una ninfa llamada Liríope. El adivino Tiresias les dijo que Narciso «viviría hasta viejo si no se contemplaba a sí mismo».

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